domingo, 3 de mayo de 2009

Bondi 135

Seis o siete pendejos de veintipico. Conocidos entre ellos, desparramados en diferentes asientos, hablando con sonidos guturales y señas indescifrables hasta para el preso más viejo de Batán.
Ray Bradbury se cortaría un huevo y otra que Farenheit. De números, nada.
Me asomo por la ventanilla y veo asfalto. Así que el bondi no fue abducido por nada. Esto es real y no es obra del Paco. Paco se fue a Soldati y se convirtió en Concejal.
Ahora se ríen a los gritos. Siempre desde sus asientos bien dispersos. Creo que son tuaregs. Casi no tienen dientes.
Uno se para y le advierte a todo el pasaje que sabe Karate. Y yo crochet, aclaré por las dudas. Pero no me creyó.

1 comentario:

Marcelo Dance dijo...

Si bien en el "Piña, Karate y Crochet" el Crochet le gana al Karate, la próxima no sea arriesgada y haga como que llueve.
A ver si se encuentra con unos corresponsales de la M18 ("Por la Mara se vive y por la Mara se muere")
Ojo al piojo!